lunes, 2 febrero 2026
spot_img
spot_img

La halterofilia no es tan lesiva como crees

Alba Sánchez
@albashezf

Durante años, la halterofilia ha cargado con una mala fama difícil de quitarse. Frases como “te destroza la espalda”, “es solo para profesionales” o “te vas a lesionar seguro” se repiten con frecuencia en gimnasios y conversaciones cotidianas. Sin embargo, cuando se analiza la evidencia científica y la práctica real, la historia es muy distinta. La halterofilia no es un deporte especialmente lesivo, y en muchos casos resulta más segura que otras disciplinas mucho más aceptadas socialmente.

¿De dónde nace este mito?
La principal razón es visual. Los movimientos de la halterofilia —arranque y dos tiempos— son explosivos, técnicos y espectaculares. Ver a una persona levantar una barra cargada de peso por encima de la cabeza puede generar una sensación de peligro inmediato, especialmente para quien no entiende la técnica que hay detrás.

Además, existe la creencia de que levantar peso “fuerza” las articulaciones y desgasta el cuerpo. Esta idea, aunque muy extendida, no se sostiene cuando se estudia cómo responde el cuerpo humano al entrenamiento bien planificado.

Lo que realmente dice la ciencia
Cuando la halterofilia se practica con buena técnica, progresión adecuada y supervisión, presenta tasas de lesión sorprendentemente bajas. De hecho, si se compara con deportes como el fútbol, el baloncesto, el running o incluso el cross-training mal estructurado, la halterofilia sale muy bien parada.

Las lesiones graves son poco frecuentes y, cuando aparecen, suelen estar relacionadas con:

  • Mala técnica mantenida en el tiempo
  • Cargas inadecuadas para el nivel del deportista
  • Falta de descanso o recuperación
  • Ausencia de enseñanza profesional

Es decir, no es el deporte el problema, sino cómo se practica.

La técnica: el verdadero factor clave
A diferencia de lo que muchos piensan, la halterofilia no consiste en levantar el máximo peso posible sin control. Todo lo contrario. Es un deporte donde la técnica es prioritaria, y el progreso suele ser lento y controlado.

Cada levantamiento exige:

  • Coordinación
  • Movilidad articular
  • Estabilidad del core
  • Control postural

Esto hace que los practicantes desarrollen una conciencia corporal muy elevada, lo que reduce el riesgo de movimientos lesivos tanto dentro como fuera del gimnasio.

 

¿Y la espalda? ¿No sufre?
Uno de los grandes miedos es la espalda baja. Sin embargo, la halterofilia bien ejecutada fortalece la musculatura lumbar, en lugar de debilitarla. Los levantadores suelen tener una espalda fuerte, estable y resistente, precisamente porque el entrenamiento exige mantener posiciones seguras bajo carga.

De hecho, muchos programas de prevención de lesiones y rehabilitación incluyen ejercicios derivados de la halterofilia, adaptados a cada persona.

 

Un deporte más seguro de lo que parece
Otro dato importante es que la halterofilia:

  • Se practica en entornos controlados
  • No hay contacto físico con otros deportistas
  • Los movimientos están perfectamente definidos
  • Se puede ajustar la carga al milímetro

Esto reduce enormemente los factores imprevisibles que sí existen en otros deportes. No hay choques, caídas inesperadas ni cambios bruscos provocados por terceros.

 

Apta para todas las edades
Contrario a la creencia popular, la halterofilia puede practicarse desde edades tempranas hasta edades avanzadas, siempre con adaptaciones. En niños y adolescentes, el trabajo técnico con cargas ligeras mejora la coordinación y la fuerza general. En adultos y personas mayores, ayuda a mantener masa muscular, densidad ósea y funcionalidad diaria.

El cuerpo humano está diseñado para levantar peso. Lo ha hecho durante miles de años.

En conclusión, decir que la halterofilia es muy lesiva es una simplificación injusta. No es más peligrosa que otros deportes, y en muchos casos es más segura cuando se practica correctamente.

El verdadero riesgo no está en la barra, sino en:

  • La falta de formación
  • La prisa por levantar más de lo debido
  • La ausencia de un entrenador cualificado

 

La halterofilia es un deporte técnico, exigente y extremadamente beneficioso cuando se hace bien. Quizá ya va siendo hora de dejar atrás los mitos y empezar a verla por lo que realmente es: una herramienta potente para la salud, la fuerza y el rendimiento.

 

spot_img