Alba Sánchez
@albashezf
La Federación Internacional de Halterofilia introduce nuevas divisiones de peso en 2025, en un intento por modernizar el deporte, reforzar equidad y alinearse con los criterios del COI. La halterofilia, uno de los deportes más antiguos del programa olímpico, entra en una nueva era. La Federación Internacional de Halterofilia (IWF) ha anunciado una reestructuración significativa en sus categorías de peso, tanto en la rama masculina como femenina, con efectos inmediatos a partir del ciclo olímpico rumbo a Los Ángeles 2028.
Esta decisión, fruto de meses de consultas internas y diálogo con el Comité Olímpico Internacional (COI), tiene varios objetivos: reducir el número total de categorías para ajustarse al cupo olímpico, promover la equidad de género, y combatir el dopaje con una estrategia más efectiva de control y supervisión.
Hasta ahora la halterofilia contaba con 10 categorías de peso por género en campeonatos mundiales, pero solo 7 en los Juegos Olímpicos. Con las nuevas modificaciones, se reducirán a 5 por género en la cita olímpica, y 8 en los campeonatos internacionales. Los nuevos rangos buscan una distribución más uniforme de atletas y evitar extremos que incentivaban a prácticas poco saludables de pérdida o ganancia de peso acelerada.
Nuevas categorías de peso (a partir de este 2025):
-Masculinas: 60kg, 65kg, 71kg, 79kg, 88kg, 98kg, 110kg, +110kg
-Femeninas: 48kg, 53kg, 58kg, 63kg, 69kg, 77kg, 86kg, +86kg
Estas divisiones se seleccionaron tras un análisis estadístico del rendimiento y distribución corporal promedio de los atletas élite, además de consultas con federaciones nacionales y expertos en fisiología deportiva.
Razones del cambio
1. Alineamiento con el COI:
El COI ha sido enfático en su exigencia de reformas dentro de la halterofilia, sobre todo en torno al número de eventos y la lucha contra el dopaje. Las nuevas categorías buscan simplificar el formato olímpico y hacerlo más comprensible para el público general.
2. Equidad de género:
Por segunda vez, se iguala el número de categorías entre hombres y mujeres en todos los niveles de competencia, una medida largamente solicitada por federaciones.
3. Salud y seguridad de los atletas:
Redefinir los límites de peso reduce la presión extrema por clasificar en divisiones antinaturales, lo que tradicionalmente conllevaba prácticas de deshidratación severa, ayunos prolongados y otras estrategias riesgosas.
4. Lucha contra el dopaje:
Una menor fragmentación permite concentrar mejor los recursos de control y hacer más rigurosas las estrategias antidopaje. Además, la nueva estructura será acompañada por un sistema de detección de sustancias ilícitas más avanzado.
Pero a decir verdad ha habido reacciones mixtas, mientras muchos celebran el cambio como un paso progresivo, algunos sectores muestran reservas. “Algunos atletas que dominaban categorías ahora deberán adaptarse a nuevos rivales y condiciones”, expresó el entrenador uzbeko Andrei Sokolov.
Sin embargo, varios halterófilos se mostraron optimistas. “Es un paso importante para equilibrar el deporte y darle una imagen más saludable”.
Con estas medidas, la IWF espera asegurar la permanencia del deporte en el programa olímpico, algo que estuvo en riesgo tras los escándalos de dopaje y conflictos internos. La transparencia en los procesos, la gobernanza reformada y esta reestructuración de categorías podrían marcar el inicio de una era de renovación y confianza en la halterofilia.
“No solo es una cuestión de pesos, es una cuestión de valores”, concluyó Mohammed Jalood, presidente de la IWF.




